El Fondo Monetario Internacional (FMI) llegó a un acuerdo de nivel del personal técnico con Costa Rica sobre las políticas necesarias para completar la primera y segunda revisión del programa del país centroamericano respaldado por el organismo multilateral.

En marzo del año pasado, el FMI aprobó un crédito de US$ 1.778 millones en 36 meses a favor de Costa Rica. El país permitió entonces a US$ 296,5 millones, sin embargo, el Fondo requirió algunas políticas para poder seguir desembolsando recursos.

De acuerdo lo informa el organismo en un comunicado, una misión dirigida por Manuela Goretti ha celebrado reuniones virtuales con las autoridades de Costa Rica desde el 22 de febrero hasta el 3 de marzo, a fin de dar continuación a las conversaciones mantenidas en octubre de 2021. Debido a los encuentros de estos últimos días, se prevé que el Directorio Ejecutivo del FMI analice el caso en las próximas semanas.

A medida que se establecen estos encuentros, las autoridades del FMI han realizado «avances importantes como parte de su programa económico«, de modo que las metas fijadas entres sendas partes para diciembre de 2021 se cumplieron «holgadamente«.

La institución con sede en Washington se refiere a la aprobación de la Ley de Empleo Público por parte del Congreso el pasado martes. Conforme con el Fondo, esta representa «un avance importante para mejorar la equidad y la eficiencia de la Administración pública«. Asimismo, el Fondo destaca las medidas llevadas a cabo para fortalecer las redes de protección social y mejorar el cumplimiento de metas tributarias.

De esta misma manera, el organismo liderado por Kristalina Georgieva ha resaltado la respuesta «proactiva» del país a la pandemia, si bien ha advertido de que la aparición de nuevas variantes de Covid, así como unos precios internacionales de las materias primas más elevados y unas condiciones financieras mundiales más rígidas, de hecho, por tensiones geopolíticas crecientes, presentan riesgos a la baja para las perspectivas de la economía costarricense.

Pese a los riesgos, el FMI reconoce que la posición fiscal del país se ha visto reforzada por las medidas para aumentar los ingresos del Gobierno, la mejora de la administración tributaria y un gasto prudente en el marco de la regla fiscal. Pero, la institución apunta que son necesarios esfuerzos adicionales para mejorar el sistema tributario del país, de forma que sea más equitativo, respalde una disminución equilibrada del déficit fiscal y afirme una trayectoria más razonable para la deuda pública en el medio plazo.

En términos monetario, el FMI ratifica la política llevada a cabo por parte del Banco Central y su cada vez menor dirección acomodaticia, algo «justificado» dado la mayor inflación y sus riesgos asociados. También ha indicado que las medidas en curso para afianzar la ley orgánica del Banco Central harán hincapié aún más en la autonomía operativa y la gobernanza de la autoridad monetaria.

Asimismo, el organismo multilateral ha subrayado la resiliencia del sistema financiero a lo largo de la pandemia gracias una política monetaria favorable, así como al enfoque proactivo del control de riesgos, la realización de pruebas de estrés y la actualización de los planes de contingencia.

«Los requerimientos de Basilea III se están introduciendo de forma paulatina y sistemática, lo cual confiere a los bancos el tiempo suficiente para adaptarse al nuevo régimen«, ha agregado el FMI, que ha indicado que sumar esfuerzos adicionales para afianzar el marco de gestión de crisis e incentivar la desdolarización redundará en mayores beneficios para el sistema financiero costarricense.

finalmente, la institución con sede en Washington ha subrayado que la pandemia ha llevado al primer plano los desafíos de la desigualdad en el país centroamericano.

Bajo esta línea, las labores en curso para respaldar a los grupos más vulnerables, incentivar el empleo formal, procurar el empoderamiento económico de la mujer, aumentar la digitalización y realizar la transición a un modelo económico de bajas emisiones de carbono «serán fundamentales para lograr una economía inclusiva y verde, generadora de empleos de alta capacidad para todos los costarricenses«.