El presidente de la asociación de distribuidores de automóviles de Nueva Esparta (ADANE), Carlos Marín, dijo este miércoles que a pesar de que el sector está muy deprimido en el país, hay dos marcas que muestran una leve recuperación. Puntualizó:

«Una de ellas distribuyó una camioneta importada que viene de China, y otra marca japonesa por excelencia, hizo el lanzamiento de un vehículo también importado».

Aclaró que en Venezuela esas dos marcas son las únicas que tienen licencia para comercializar sus vehículos importados. Sin embargo, los particulares pueden hacerlo, con la salvedad de que no tienen garantías de su casa de origen en el país.

Los precios de los dos vehículos importados de esas marcas, oscilan como mínimo entre 15 mil y 18 mil dólares, detalló.

El representante del sector, explicó que, para reactivar la capacidad de ensamblaje en Venezuela, es necesario realizar una inversión importante para actualizar los materiales y adecuarse a los nuevos modelos de automóviles que circulan en otras partes del mundo.

Según Marín, de existir las condiciones óptimas, «en tres meses, poniendo órdenes de pedido a cada fabricante mundial, pudiera haber vehículos en Venezuela». Al respecto, indicó que todas las marcas están haciendo el lobby y poniendo en orden sus carpetas ante los organismos competentes para obtener los permisos de importación.

Créditos y vehículos usados

El presidente de Adane aclaró que, actualmente hay concesionarios en el país que han asumido el riesgo de otorgar créditos a particulares, pero en un porcentaje muy pequeño.

Por otro lado, hay dos nichos de comercialización de vehículos usados. Uno es el del migrante que dejó su carro o camioneta para vender y el otro es el de la venta de vehículos con 5 años de antigüedad, que son comprados afuera, generalmente en subastas en EEUU.

Para reactivar el sector automotriz, Marín señala que, aparte de la dolarización, es imprescindible que se reactive el crédito, no sólo al comerciante sino también a los particulares.