Tim Cook, CEO de Apple: Todo el mundo está viendo la presión inflacionaria

Tim Cook, CEO de Apple: Todo el mundo está viendo la presión inflacionaria

La subida de los precios comienza a afectar a los márgenes de la compañía

El CEO de Apple, Tim Cook, ha afirmado que todo el mundo es capaz de ver la presión inflacionaria actual y que espera que ésta tenga componentes transitorios, aunque admite que la situación es diferente respecto al contexto anterior a la pandemia.

Tratamos de fijar el precio de nuestros productos por el valor que entregamos y estamos viendo presión inflacionaria”, ha afirmado en una entrevista en ‘CNBC’ después de que la compañía que dirige haya presentado resultados, añadiendo que cree que «todo el mundo está viendo presión inflacionaria. No hay dos formas de verlo«.

Nota relacionada Tim Cook, CEO de Apple: He invertido en criptomonedas, creo que es razonable

Espero que al menos una parte de esto sea transitorio, pero el mundo ha cambiado y ya veremos”, ha sentenciado.

Esta alza de los precios está afectando a los márgenes de las principales compañías del mundo, y Apple no se escapa de este nuevo entorno. De hecho, Cook ha explicado que la inflación se está teniendo en cuenta en el margen bruto y los gastos operativos de la compañía, siendo la logística una de las partes más afectadas por su elevado coste.

Nota relacionada Tim Cook, de Apple, se vuelve multimillonario por subida en acciones de la empresa

Estos comentarios se producen mientras la Reserva Federal (Fed) ha hecho un giro más duro en su política monetaria para contener la presión de los precios, anunciando una subida de tipos para marzo y anticipando que reducirán su balance de forma más rápida respecto a las anteriores ocasiones. «El riesgo es que la alta inflación se convierta en persistente», dijo Jerome Powell, su presidente, en la rueda de prensa tras el último Comité de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés).

APPLE SUPERA LAS EXPECTATIVAS

Apple rindió cuentas ante el mercado este jueves y reportó un beneficio de 34.630 millones de dólares en el cuarto trimestre, lo que supone un incremento del 20% respecto a las cifras del mismo periodo pero de 2020. De esta forma, superó las expectativas, que esperaban que su beneficio por acción se situara en los 1,89 dólares, mientras que obtuvo 2,10 dólares.

Nota relacionada Acuerdo entre Apple y China apaciguan los obstáculos

Además, los ingresos subieron un 11%, hasta los 123.940 millones de dólares, superando el pronóstico de 118.500 millones de dólares que anticipaban los analistas.

«Los resultados récord de este trimestre fueron posibles gracias a nuestra línea de productos y servicios más innovadora», dijo Cook.

No hay prisa por proclamar el criptoinvierno si el bitcoin mantiene los 30.000

No hay prisa por proclamar el criptoinvierno si el bitcoin mantiene los 30.000

Correcciones del 50% son habituales en las criptomonedas

Cada vez que se produce un desplome notable en el mercado de las criptomonedas, los pesimistas corren a proclamar que ha estallado la burbuja y el temido criptoinvierno llama a las puertas. Esta ocasión no ha sido diferente y numerosos analistas aseguran que la sangría de las últimas jornadas, que se ha frenado ligeramente por debajo de 33.000 dólares, mínimos de seis meses del 24 de enero, es una buena prueba de que llegan las vacas flacas a los criptoactivos. Sin embargo, la barrera de los 30.000 dólares se mantiene intacta y, con ella, la tendencia alcista de largo plazo.

Nota relacionada El FMI instó a El Salvador a eliminar la calidad de moneda legal del Bitcoin

Lo cierto es que una corrección del 50% como la actual no es nada sorprendente para un mercado más que acostumbrado a subidas y bajadas de esta magnitud. El valor del bitcoin ha perdido más de 600.000 millones de dólares desde su máximo de noviembre y más de 1 billón de dólares han sido drenados de las criptodivisas en total, ya que los principales tokens, como el ether, el cardano y la solana, han seguido a la moneda digital número uno en su espiral bajista. La unidad de la red Ethereum ha reducido su capitalización en más de la mitad desde que alcanzó su máximo en noviembre, mientras que la solana ha sufrido un descenso aún más pronunciado, con una caída del 65%, y el cardano, del 68%

Podríamos decir que estamos en un mercado bajista de corto plazo dentro de un prolongado mercado alcista que dura más de un año. “Ya lo hemos visto antes, los movimientos bruscos funcionan en ambos sentidos y, aunque las ‘criptos’ han madurado a lo largo de los años, siguen siendo una clase de activos altamente especulativa y de alto riesgo”, indica Craig Erlam, analista de Oanda.

Nota relacionada El precio del Bitcoin supera los 37.000 dólares y las altcoins suben

Por lo tanto, de ahí a que se desate el criptoinvierno hay un trecho. La última vez que se vivieron estas condiciones de mercado entre 2018 y 2019, la corrección total fue del 80%. Si las ventas actuales emularan a las de entonces, el bitcoin perdería los 20.000 dólares hasta precios cercanos a los 15.000 dólares, un extremo que parece imposible dado el dinero institucional invertido en el activo digital. En cambio, eso sí, los expertos reconocen que se puede entrar en un período de enfriamiento donde los máximos históricos y los ansiados 100.000 dólares, con los que soñaban los alcistas en 2021, queden en el recuerdo.

Numerosas razones se han conjugado para que se haya desatado la reciente oleada de ventas. “Si echamos la vista atrás a los últimos meses, está claro que el mercado de las ‘criptos’ está positivamente correlacionado con los de renta variable”, explica Naeem Aslam, jefe de análisis de AvaTrade. La caída del sentimiento debido a diversos riesgos, como el endurecimiento de la política monetaria de los bancos centrales, en especial la Reserva Federal de EEUU (FED), y las tensiones geopolíticas mundiales, “ha persuadido a los inversores de retirar capital del volátil sector digital”, asegura.

Nota relacionada En Venezuela bitcoin ha sido la mejor protección contra la inflación

A lo anterior hay que añadir otras cuestiones como que es temporada de impuestos en EEUU, destacan desde ‘Bloomberg’, u otros problemas propios de la industria de las criptomonedas, como el aluvión de regulaciones que se preparan en países como EEUU, Rusia o Singapur. De sobras era sabido que 2022 iba a ser el gran año de las normas y la legislación en este mercado, un elemento que, en realidad, es muy bienvenido por los inversores, pero que, de entrada, provoca una espantada de minoristas ante el temor de nuevas normas muy restrictivas.

En general, los veteranos de las inversiones en activos digitales califican este tipo de salidas masivas de fondos con el término «FUD», siglas en inglés de «miedo, incertidumbre y duda». Defienden que “este mercado se apoya en sólidos fundamentos y, por tanto, los inversores deberían aprovechar esta oportunidad para embolsarse criptomonedas a precio de ganga”, subraya Aslam.

Pero nadie se acaba de atrever a firmar el acta de defunción de la corrección, ya que la sensación de incertidumbre y de montaña rusa en los mercados tiene pocos visos de aflojar en lo que queda de semana. “Mucho podría depender de la comunicación de la Fed de este miércoles y de si logran el equilibrio adecuado entre tomar en serio la inflación y no subir los tipos de forma demasiado agresiva”, comenta Erlam. “Es una situación en la cuerda floja, pero si el banco central consigue encontrar el equilibrio adecuado, es posible que más de uno se sienta tentado por estos niveles”. De lo contrario, la volatilidad persistirá.

De vuelta al bitcoin, afronta una prueba de fuego. “El golpe psicológico de perder 40.000 dólares no será nada comparado con lo que puede ocurrir si caen los 30.000 dólares”. “Se trata de un importante nivel de soporte técnico que se mantuvo a lo largo de 2021, a pesar de numerosas pruebas a principios de año y luego durante todo el verano. Si cede, el panorama se puede complicar mucho”, prosigue, y, entonces sí, dar la bienvenida al criptoinvierno.

Las ballenas del bitcoin siguen vendiendo mientras las ‘criptos’ están en mínimos

Las ballenas del bitcoin siguen vendiendo mientras las ‘criptos’ están en mínimos

El número de grandes tenedores está por debajo de los niveles de hace 3 meses.

El número de direcciones de bitcoin de gran tamaño ha marcado un nuevo mínimo de 3 meses, hasta alcanzar las 15.923. De esta forma, se queda por debajo incluso del anterior suelo marcado hace tan solo dos días, cuando se quedó en 15.931.

Así, y según los datos de Glassnode, se confirma que las ballenas siguen vendiendo bitcoins en un momento en el que la reina de las ‘criptos’ marca mínimos. De hecho, ha dejado su suelo en las inmediaciones de los 33.000 dólares, su peor cambio desde finales de julio de 2021.

Nota relacionada 10 de las ballenas más grandes del mercado cripto tienen el 20,5% del suministro total de ETH

Este comportamiento demuestra que los grandes tenedores de la criptomoneda por antonomasia no contradicen al activo y no se unen al mercado bajista.

Aunque se observan bajos niveles de entrada en la bolsa del bitcoin, el volumen de fondos en dólares que está recibiendo se mantiene relativamente alto en comparación con el periodo en el que cotizaba cerca de los 60.000 dólares.

Nota relacionada Ballenas de BTC siguen llenándose, justo cuando el BTC lucha por recuperarse

Todo esto sucede mientras el mercado mira hacia la reunión de la Reserva Federal (Fed) de esta semana y hacia Ucrania. En el lado del banco central americano, muchos anticipan que el Comité de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) que comienza este martes puede provocar una mayor aversión al riesgo y mayores caídas en los índices tecnológicos.

Nota relacionada Ballenas de Bitcoin llegaron a un nuevo máximo histórico

Por otro lado, en cuanto a la situación en Ucrania, el Departamento de Estado de EEUU anunció el domingo que estaba ordenando a los familiares de los diplomáticos que abandonaran el país, en una de las señales más claras de que los funcionarios estadounidenses se están preparando para un movimiento agresivo de Rusia en la región.

El temor al conflicto hizo que las acciones de todo el mundo se vieran afectadas y que el dólar y el petróleo se fortalecieran.