A lo largo del periodo agrícola 2020-2021 la producción de cebolla nacional alcanzó los 484,255 quintales, un aumentó de 170,586 quintales (54,3%) comparado con el periodo anterior (2019-2020) cuando logró 313,669 quintales, según cálculos de la Dirección de Agricultura del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida).

Conforme con los números de la entidad, en los últimos años la producción de cebolla nacional registró un crecimiento significativo, sin embargo, está por debajo de la demanda actual que tienen los panameños de esta hortaliza tan importante, que utilizan como ingrediente en sus preparaciones gastronómicas.

El consumo aproximado mensual de cebolla es de 51,650 quintales, lo que quiere decir que la demanda anual aparente es de 619,800 quintales, de acuerdo con un estudio realizado en 2020 por el Comité Agropecuario Centroamericano (C.A.C.), conformado por los ministros de Agricultura de Centroamérica y Panamá, citó el Mida en su reporte.

Asimismo, los indicadores de los últimos años puntean que en el ciclo agrícola 2020-2021 la producción en quintales de cebolla fue de 484,225; mejorando la de

  • 2019-2020 (313,669)
  • 2018-2019 (291,018)
  • 2017-2018 (341,029)
  • 2016-2017 (252,391).

Igualmente aumentó la cantidad de productores (482) para ese renglón en este año; al igual que la superficie sembrada (891 hectáreas) y la superficie cosechada (878 hectáreas).

Pese a esto, cayó el rendimiento de 594 quintales por hectárea en 2019-2020, pasó a 552 quintales en 2020-202. La mayor producción de este renglón se realiza en las provincias de Chiriquí (73%), Coclé (17%) y Herrera (4%).

Según el informe, los productores de Coclé impulsan tecnología de riego por goteo, con la finalidad de aumentar las superficies y producción, con base en el intercambio de experiencia con productores de Azuero, lo que les ha permitido este año mejores resultados y colocarse como la segunda provincia que aporta a la producción nacional (17%).

En este último ciclo agrícola, los productores panameños se vieron afectados por el alto costo de la semilla certificada, los bajos precios para el productor, el alza del costo de los insumos, producto de los fletes para transportar los fertilizantes debido a la pandemia que hizo que muchos puertos cerraran operaciones. Conjuntamente de la presencia de enfermedades, las intensas lluvias provocaron inundaciones y pérdidas en las siembras de muchos cebolleros.