La Unión Europea se ha marcado el ambicioso objetivo de ser climáticamente neutra en 2050, lo que significa tener una economía de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero. Suena muy bonito y será claramente beneficioso para el medio ambiente, pero jamás se logrará si no se empiezan a tomar medidas desde ya mismo. Desde Greenpeace apuntan al consumo de carne como uno de los elementos que pueden marcar la diferencia. Según sus cálculos, debemos reducir dicho consumo a una media de 24 kilos por persona y año (actualmente se sitúa en 82 kilos, así que estamos hablando de un descenso drástico).

En Holanda parecen estar tomándoselo muy en serio, ya que una de sus ciudades ha sido la primera en el mundo que ha tomado una arriesgada y polémica decisión: Prohibir los anuncios sobre carne en espacios públicos para no fomentar su consumo.

Nota relacionada Países Bajos planea subir un 10% el salario mínimo en 2023 por la inflación

Los responsables de la medida argumentan que no serían consecuentes si alertan sobre los problemas de la emisión de gases de efecto invernadero, y en paralelo animan a la gente a consumir un producto que está demostrado que es uno de los principales causantes de dichas emisiones.

Como era de esperar, la resolución ha generado fuertes críticas desde el sector cárnico, partidos de derechas y una parte de la población, que denuncian que se están coartando sus libertades. Incluso, avisan de que el partido que ha aprobado la moción podría recibir demandas por parte de las empresas implicadas.

Nota relacionada Nestlé surte a EEUU con leche de fórmula desde Suiza y Países Bajos frente a escasez

Aunque quieran presentarlo como un ataque con tintes políticos dirigido específicamente al sector cárnico, la realidad es que la prohibición afecta también a otros anunciantes de productos o servicios contaminantes. Empresas de combustibles fósiles, automóviles que funcionan con dicho combustible o vuelos vacacionales tampoco podrán tener presencia en espacios publicitarios de lugares públicos.

Todo apunta a que este va a ser el camino que poco a poco se va a seguir en Europa, ya que la presión va a ser mayor a medida que se acerque el 2050. Y será la propia población quien exija a sus políticos que adopten medidas para combatir el cambio climático, como ya hacen con sus marcas preferidas al reclamarles sostenibilidad, inclusividad, compromiso…

Nota relacionada Países Bajos informa que no pagará el gas ruso en rublos y Gazprom corta el suministro

Este contexto está siendo aprovechado por entidades tan poderosas como el Real Madrid, que para sorpresa de muchos ha añadido a su listado de patrocinadores a la empresa de fabricación de alimentos vegetales Meatless Farm. Incluso países como Singapur han abierto la puerta a la carne cultivada en laboratorio, siendo los primeros en permitir su venta al público.Para los gobernantes no va a ser tarea fácil liderar el cambio para reducir el consumo de carne y a la vez ser coherentes. Los sectores afectados poseen poderosos lobbies, y en muchos casos los organismos tienen acuerdos vigentes con empresas afectadas directamente por estas políticas.

La misma ciudad holandesa de Haarlem de la que se habla en este artículo no podrá aplicar la prohibición hasta 2024, ya que tiene contratos en vigor con empresas del sector cárnico.