Los precios al consumidor en Brasil aumentaron menos de lo que se esperaba a lo largo de la primera quincena de abril, mientras los inversionistas se preguntan si el banco detendrá sus agresivos incrementos de tasas de interés tras una última alza la próxima semana.

Los precios aumentaron un 12,03% frente al mismo período del 2021, por debajo de la mediana de las estimaciones de un 12,15%, de acuerdo con una encuesta de Bloomberg. Por su parte, la inflación mensual durante la primera quincena del mes fue del 1,73%, indicó el miércoles el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.

Los responsables de la política monetaria, encabezada por Roberto Campos Neto, continúan encaminados a subir la tasa Selic en un punto porcentual el 4 de mayo, extendiendo un ciclo de aumentos que ha subido los costos de endeudamiento en 975 puntos básicos.

La invasión rusa de Ucrania está alimentando los choques inflacionarios en toda la economía brasileña y complicando la intensión del banco central de poner fin pronto al endurecimiento monetario.

Mientras que la pandemia disminuye, la inflación ha surgido como una de las principales preocupaciones de los votantes de cara a las elecciones de octubre. Las investigaciones señalan que los brasileños culpan mayoritariamente al actual presidente, Jair Bolsonaro, por el aumento de los precios.

El gobernante ha tratado de apaciguar el impacto de la inflación recortando los impuestos al combustible e inyectando miles de millones de dólares en créditos a la economía.

A pesar de que Campos Neto informó previamente que los precios al consumidor deberían alcanzar un máximo del 11% este mes, los miembros de la junta dejaron la puerta abierta a más aumentos de las tasas de interés después de mayo.