Debido a todos los esfuerzos por moderar el encarecimiento de los precios, la inflación no logra detenerse. A lo largo de la primera quincena de julio del 2022, la tasa de inflación interanual escaló hasta 8.16%, un nuevo máximo no visto en 20 años.

Los alimentos y los energéticos son los rubros que presionan con mayor fuerza al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que en sólo una quincena aumentó 0.43%, segun con cifras del Inegi.

En su interior, el componente no subyacente (que contiene a los productos agropecuarios, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno) registró una tasa de inflación interanual de 9.96 por ciento.

En este sentido, el componente subyacente (que engloba los alimentos procesados, bebidas, tabaco, mercancías y servicios) presentó una tasa de 7.65%.

Se notó que los servicios relacionados con el turismo de igual manera subieron significativamente su nivel de precios, lo que podría haber incidido estacionalmente en la tendencia de la tasa de inflación. El encarecimiento de los paquetes de turismo, y vuelos podría explicarse con la crisis por escasez de personal en aeropuertos y aerolíneas, el rebrote de Covid-19 y la temporada vacacional de verano.

En consecuencia México liga poco mas de un año con niveles inflacionarios fuera del objetivo establecido por el Banco de México (3% +/- un punto porcentual) y una tendencia clara de aceleración generalizada de los precios, pese al endurecimiento de la política monetaria mediante las alzas en la tasa de interés.

Entre los alimentos que se encarecieron de manera pronunciada en esta quincena se encuentran la papa (6.82%), el huevo (6.28%), la naranja (6.04%), la cebolla (5.93%), los refrescos envasados (0.66%), los restaurantes (0.51%) y las loncherías y fondas (0.43 por ciento).

Asimismo, la electricidad registró un encarecimiento de 1.38% solo de la última quincena de junio a la primera de julio.

El transporte aéreo registró un incremento en su nivel de precios de 6.03% durante este lapso, mientras que los servicios turísticos en paquete registraron un alza de 4.44 por ciento.

Canasta básica sube sin detenerse

A lo largo de la primera quincena de julio del 2022, los bienes y servicios que conforman la cesta de consumo mínimo en México registraron una tasa de inflación de 8.86%, reflejando que lo que más se ha encarecido es lo más necesario para la vida.

Este nivel de inflación es importante, más alto que la tasa general y continúa registrando nuevos niveles máximos en más de 20 años.

Por su parte, los analistas e instituciones proyectan que la la tendencia acelerada en las tasas de inflación en México y el resto del mundo seguirá presionando la economía, al menos, hasta 2023.

Las políticas públicas deberán acompañar la política monetaria para esquivar un impacto regresivo que termine en un incremento de la pobreza moderada y extrema y un ensanchamiento de las brechas de desigualdad social, que son ya muy amplias.