El Parlamento Europeo dio el martes su visto bueno a la revisión del marco financiero plurianual (MFP) de la UE, por el que se reforzarán con unos 69.480 millones de dólares partidas prioritarias, como las ayudas a Ucrania, la gestión de la migración o los fondos para desastres naturales.

La Eurocámara y los Estados miembros llegaron a un acuerdo político sobre la revisión pactada por los líderes de los Veintisiete en su cumbre del jueves pasado, a la que los eurodiputados solo podían dar su «sí» o «no» sin introducir cambios en el texto.

El acuerdo logrado por los jefes de Estado y de Gobierno, tras lograr que Hungría levantara su veto, preveía un refuerzo de 64.600 millones de euros en las cuentas hasta 2027, de los que solo 21.000 millones procederán de aportaciones adicionales de los Estados miembros.

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La mayor parte del refuerzo es el paquete de 50.000 millones de euros en ayuda a Ucrania, de los que 33.000 millones serán captados en los mercados financieros con el aval del presupuesto para entregarse después en forma de préstamos a Kiev, mientras que 17.000 millones saldrán directamente de las cuentas comunitarias en forma de subvenciones al país en guerra.

Además, se refuerzan las partidas destinadas a Inmigración y Vecindad, con 7.600 millones de euros más para asistir a refugiados en Turquía, Líbano y Jordania, así como para los países del Mediterráneo sur y los Balcanes Occidentales, y otros 2.000 millones de euros adicionales para la gestión de las fronteras.

Otros 1.500 millones de euros se destinarán al fondo STEP para impulsar inversiones en tecnologías estratégicas, al que los líderes le pegaron un «tijeretazo» con respecto a los 10.000 millones que pidió la Comisión Europea y cuya dotación irá íntegramente al Fondo Europeo de Defensa.

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Asimismo, se incrementa en 2.000 millones de euros el Instrumento de Flexiblidad, destinado a hacer frente a imprevistos, y en 1.500 millones de euros la Reserva de Solidaridad y Ayuda, dirigida a luchar contra desastres naturales como inundaciones o sequías.

El acuerdo no contempla, sin embargo, ninguna dotación adicional para cubrir los intereses extraordinarios de la deuda emitida por la UE, que Bruselas había cifrado en unos 19.000 millones de euros hasta 2027 por el aumento de tipos.

En su lugar, incorpora un esquema «en cascada» por el que este costo se iría cubriendo con diferentes instrumentos presupuestarios ya previstos, de modo que cuando se agote uno se acceda al siguiente de manera progresiva y los Estados solo tengan que poner dinero adicional como último recurso cuando se hayan agotado todos los demás.

Para reducir los fondos adicionales que tendrán que aportar los países al presupuesto – algo que inicialmente era una línea roja para Estados como Alemania, Países Bajos o los nórdicos- el acuerdo final contempla sacar 10.600 millones de euros a base de reasignar fondos de diferentes partidas no utilizadas, pero sin tocar las dotaciones nacionales de Política Agraria y Cohesión, algo que rechazaban la mayoría de capitales.

Con ello, el dinero fresco que deberá salir de las arcas nacionales se queda en 21.000 millones de euros hasta 2027.

Fuente de: Agencia EFE