Las 32 franquicias de la NFL, como todos los años, iniciarán la temporada con una bandera idéntica y es: Llegar al Superbowl.

El evento deportivo inició su primer juego en 1967, desde entonces ha logrado tener la atención no solo de ese país si no del mundo entero. Hoy se ha convertido en el evento del año.

La final de fútbol americano es uno de los eventos deportivos que marca un antes y un después en la historia, siendo uno de los eventos más prestigiosos del planeta, y no solo por el partido en sí; todo aquello que lo rodea cobra un papel muy importante y de gran valor.

Este 2022 los Cincinnati Bengals se enfrentan a Los Ángeles Rams en el Super Bowl LVI en el SoFi Stadium en Los Ángeles con capacidad para 70 mil espectadores y con tan solo 1 año de antigüedad, donde hace de local uno de los finalistas.

No obstante, que el recinto para la final se elige previo al comienzo de la temporada regular.

SeatGeek, una plataforma de entradas que permite a los usuarios comprar y vender entradas para deportes, conciertos y eventos teatrales. Esta empresa notificó que este año los tickets tienen un precio récord histórico, llegando a cifras sumamente altas en cotejo a otros eventos deportivos.

Es decir, las entradas más económicas que se han vendido para el partido son de 7 mil dólares (casi 1.5M de pesos argentinos), mientras que el precio promedio es de 9.800 dólares. A pesar de estos exuberantes montos, se espera una venta récord de entradas: Los fanáticos de los Rams no deberán pagar por viajes y hoteles porque el partido se juega en su estadio y es la primera vez que el Super Bowl se juega en Los Ángeles luego de 30 años.

«Esto es Los Ángeles. La capital mundial del entretenimiento, donde los precios de todo están por las nubes. Esta es una tormenta perfecta», afirmó Adam Budelli, vocero de StubHub, otra empresa de compra y venta de entradas.

Entendiendo el valor agregado que trae el evento, las entradas del NFC Championship (Final de conferencia y semifinal en lo que sería un cuadro de eliminación regular), las entradas tuvieron un valor promedio de 1.100 dólares (235 mil pesos argentinos).