Los últimos datos macroeconómicos han mejorado el sentimiento de los inversores

Las criptomonedas comienzan la semana con relativa calma. El bitcoin (BTC) retrocede con moderación y se sitúa justo por debajo de los 67.000 dólares tras repuntar un 8% en los últimos 7 días. Por su parte, el ethereum (ETH) se desinfla un poco y pierde los 3.100 dólares, aunque las subidas del 5% conseguidas la pasada semana mejoran su figura.

En el resto de ‘altcoins’, los movimientos son bastante similares. Llaman la atención las subidas del 2% de la solana (SOL), así como de chainlink (LINK). No obstante, el signo es negativo en la mayoría de tokens alternativos, con caídas de entre el 2% y el 3% en criptomonedas como toncoin (TON), dogecoin (DOGE), cardano (ADA) o shiba inu (SHIB) y algo más moderadas en XRP.

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Tras ocho semanas de bastante inacción y creciente pesimismo, el bitcoin consiguió darle la vuelta a la tortilla la semana pasada. Esto se ha debido, en buena medida, a los datos macroeconómicos conocidos recientemente, los cuales han mostrado una suavización de la inflación en Estados Unidos que podría ayudar a la Reserva Federal (Fed) en bajar los tipos de interés algo antes de que acabe este año.

En este sentido, el presidente de la Fed, Jerome Powell, se mostró algo cauto el pasado 14 de mayo al destacar que su confianza «no es tan alta como era» tras ver las lecturas de inflación de los primeros meses del año y que, por lo tanto, no eran suficientes para hacer un pronóstico claro sobre cuál sería la hoja de ruta de la Fed en el segundo semestre de 2024. No obstante, la cabeza del banco central estadounidense sí recalcó que sería difícil que los tipos de interés volviesen a subirse este año, aunque la política de la Fed pasa por mantenerse en el nivel actual «durante más tiempo del esperado».

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Otro factor importante en esta mejora del sentimiento han sido, como viene siendo habitual, los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) de BTC al contado. Estos productos de inversión han vuelto a ver sus volúmenes de negociación en niveles de mediados de marzo, cuando el bitcoin alcanzó sus últimos máximos históricos. De igual modo, las entradas netas de capital en estos productos de inversión también se han acelerado y han ofrecido señales muy positivas como los 3 días consecutivos con cierre positivo de Grayscale Bitcoin Trust (GBTC), que sumó más de 50 millones de dólares entre el miércoles y el viernes.

En este sentido, numerosos registros regulatorios han mostrado un interés creciente de los inversores institucionales en estos productos cotizados. Millennium Management, con un patrimonio de 64.000 millones de dólares, reveló una posición de 2.000 millones de dólares en el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock a finales del primer trimestre. Por su parte, Elliott Management, dirigido por Paul Singer y con un patrimonio de 70.000 millones de dólares, también reveló importantes participaciones en ETFs de bitcoin. Además, la Junta de Inversiones del Estado de Wisconsin, que gestiona los activos de jubilación y pensiones de ese estado, mostró una participación de unos 100 millones de dólares en el IBIT de BlackRock.

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Javier Molina, analista sénior de mercados de eToro, señala que la demanda de BTC está comenzando a aumentar entre los inversores a largo plazo, aunque «para que el rally de precios sea sostenible, este crecimiento debe acelerarse más». Si analizamos ahora las compras diarias de BTC por parte de los ETFs en EEUU, se han reducido a casi cero después de haber alcanzado un pico a mediados de marzo. Es necesario un nuevo impulso en las compras de ETFs para revitalizar el crecimiento de la demanda. Así mismo, el crecimiento de la liquidez en ‘stablecoins’ sigue siendo lento. Un rally de precios sostenible generalmente está asociado con un aumento en la liquidez de monedas estables, lo cual aún no se ha materializado», explica.

Desde un punto de vista técnico, «nada nuevo en el horizonte». Molina señala que el bitcoin sigue atacando «sin éxito» la «zona clave» de los 68.000 dólares. «Seguimos consolidando dentro del gran rango marcado por los 60.000-72.000 dólares a la espera de nuevos catalizadores que muevan los precios fuera de los mismos. Ahora mismo, primera resistencia en los 66.800; por encima, los 68.200 y los 71.000. Soportes en los 63.800 antes de ir al soporte clave de los 60.000. Solo si se pierden los 57.000 dólares pensaremos en una corrección mayor», concluye.

Fuente: Bolsamanía.