Recientemente, las redes sociales estan llenas de fotografías de influencers que han viajado a África y exhiben sus experiencias vacacionales en los países de este continente. Los bailes tradicionales, los niños jugando o las puestas de sol pueden ser escenarios muy apetecibles para Instagram, sin embargo, muchas personas consideran este acto como una falta de respeto y un signo de romantización de la pobreza.  

Un acto que se ha echo común en las redes sociales y supone un peligro. Hace poco, la influencer Teresa Andrés Gonzalvo y su marido, Ignacio Ayllón, pasaron su luna de miel en Tanzania y recibieron una oleada de críticas por su mal gusto en las publicaciones subidas.

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Asimismo, los periodistas deportivos Juanma Castaño y su pareja, Helena Condis, fueron criticados el pasado mes de julio por publicar fotografías con menores de edad y, también jactarse de utilizar más agua de la permitida mientras pasaban sus vacaciones en el mismo país.

El periodista se vio obligado a eliminar la imagen de su perfil, que iba acompañada del texto siguiente: «Teníamos derecho a 20L de agua por persona. Helena alegó tener mucho pelo para incrementar su dosis diaria. Por supuesto, lo consiguió».

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Las ONG reaccionan a las actuaciones de los influencers en África

Las ONG han criticado duramente estos días este tipo de actitudes de los influencers en África y resalta que actuaciones como estas no son más que «postureo». Estos famosos visitan países donde no interactúan con la población (más que para sacar algunas fotos y conseguir likes). La finalidad no es conocer la cultura, comprometerse o realizar un voluntariado, sino alimentar el feed de sus redes sociales aumentar así su número de seguidores.

Motivado a la polémica generada por las fotos de Juanma Castaño y Helena Condis, el director de la ONG The Health Impact, Pablo Sánchez, resumía en Twitter las consecuencias negativas de estos actos:

«El fin de estos viajes es de carácter personal, no solidario. Además, quienes hacen estos viajes reproducen ese complejo de salvador blanco que cree que su presencia es necesaria para resolver los problemas cuando la inestabilidad de estos países es lo que Occidente provoca». 

«Irse a un país a miles de kilómetros durante un par de semanas para «ayudar» a la población y conocer su modo de vida no es voluntariado, es negocio«, decía su hilo sobre la actuación de algunos influencers en países de África. «La pobreza se convierte en un atractivo turístico y los niños en ‘algo con lo que hacerse fotos’. El efecto que tiene es devastador«, finaliza.

Frente esta situación, hay muchas ONG y asociaciones que se niegan a aceptar colaboraciones de famosos o de influencers porque «no quieren reforzar estereotipos» , como señala en un reportaje de RTVE. Una de ellas es Médicos Sin Fronteras (MSF), cuya responsable de Igualdad e Inclusión Ananda Melo King, afirma que siempre publican fotografías «con el acuerdo de la persona» que sale en ella y nunca «si está en una situación vulnerable».

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Las marcas, por el momento, no se pronuncian

Por su parte, las marcas con las que colaboran los influencers no han reaccionado ni se han posicionado. De hecho, cabe destacar que en el caso de Teresa Andrés, no son pocas las compañías que se desviven por lograr un post con su imagen. Ha realizado colaboraciones para marcas del sector de la moda como Lefties, Carolina Herrera, Gaelle París, MO, Intimissimi, Dior, Zettia o Farfetch, pero por el momento ninguna ha lamentado la actuación de la influencer en el continente africano.

También es el caso de Juanma Castaño, ganador de la última edición de MasterChef Celebrity junto con Miki Nadal. El presentador ha realizado campañas para Cardhu Whisky o Línea Directa, marcas que tampoco se han pronunciado tras las polémicas fotografías del periodista.