Un cartón de huevos cuesta 20,50 bolívares, 14 % más de lo que costaba hace una semana: 18 bolívares. Es decir, para adquirir un cartón se necesitan casi tres salarios mínimos mensuales.

El resto de los alimentos de la sección experimentaron descuentos. El kilo de pollo pasó de costar 10,90 bolívares a 9,80 bolívares, el kilo de carne molida pasó de 19,90 bolívares a 16,90 bolívares y el kilo de alas de pollo pasó de 38,7 bolívares (la última vez que se registró, el pasado 38,7 bolívares).

Es preciso recalcar que el Banco Central de Venezuela (BCV) liberó la estadística de la inflación tras cuatro meses de silencio, el pasado mes de octubre. Reportó una inflación acumulada de 531,25 % hasta septiembre pasado.

Este número todavía retrata a una Venezuela con salarios estancados y con alta inflación, aunque es notable una desaceleración en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) frente a los dos años anteriores cuando se tocaron inflaciones entre 3.000 % y 9.500 %.