Los negocios del pequeño pueblo turístico Santa Lucía, que se sitúa entre las montañas a 20 minutos de la capital de Honduras, comenzará a aceptar pagos con bitcoin (BTC), la principal criptomoneda del mercado. Tal como lo notificó en una entrevista uno de los miembros de este proyecto llamado «Bitcoin Valley».

«En Santa Lucía todos vamos a participar en este proyecto. Vamos con todo. Aceptar bitcoin nos permitirá abrir otro mercado, ganar más clientes. Hay que globalizarnos. No nos podemos cerrar a la tecnología y no podemos quedar atrás cuando en otros países ya lo están haciendo», afirmó César Andino, quien es propietario del centro comercial Los Robles situado en el pueblo.

Por su parte, Santa Lucía en Honduras como «Bitcoin Valley» se une a esta tendencia reportada en CriptoNoticias que ya iniciaron otros lugares turísticos de Centroamérica. Justamente Bitcoin Beach en El Salvador, Bitcoin Lake en Guatemala y Bitcoin Jungle en Costa Rica.

Esta decisión, que iniciará con 60 comercios, según comunicaron, fue desarrollada en conjunto por cuatro entidades: la organización Blockchain Honduras, la plataforma de bitcoin Coincaex, la Universidad Tecnológica de Honduras y el municipio de Santa Lucía.

Por su parte, Carlos Leonardo Paguada Velázquez, el fundador de Blockchain Honduras, confirmó que todos los propietarios de negocios en Santa Lucía ya recibieron capacitaciones sobre el uso de bitcoin. Estas clases han sido dictadas por Decentral Academy.

De esta manera, Paguada Velázquez indicó que continúan capacitando sobre criptomonedas a los emprendedores del pueblo y los interesados a través de la Universidad Tecnológica. «Llevamos un proceso de educación que terminará en un mes y medio», advirtió destacando que la gente ya tiene sus wallets de bitcoin.

El profesor de la Universidad Tecnológica, Rubén Carbajal Velázquez, resumió sobre la iniciativa de Bitcoin Valley: «la comunidad de Santa Lucía será educada para usar y administrar criptomonedas, implementándolas en diferentes negocios de la región y generando criptoturismo». Esto ocurre 3 meses después de que una ciudad privada de una isla de Honduras adoptará a la criptomoneda como moneda de curso legal.