El Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes pasado registró un aumento de 3,9% y la inflación interanual se situó en 50,7%, notifico el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato estuvo en línea con lo anticipado por el mercado y el Gobierno.

La medición “núcleo” se ubicó en 3,3%.

Comunicaciones lideró la inflación del mes con un incremento de 7,5% mensual (fue 1,8% diciembre) por aumentos en servicios de telefonía e Internet, consignó el Indec.

El alza en los precios igualmente fue impulsada por alimentos y bebidas no alcohólicas que en el primer mes del año subió 4,9% mensual (4,3% diciembre), con subas en verduras y frutas, y estabilidad de carnes y derivados.

De esta manera, en enero, los mayores aumentos entre alimentos y bebidas del GBA se registraron en el tomate redondo (82,2%), lechuga (51,1%), limón (30,2%), naranja (15,2%), papa (14,2%), pan de mesa (11,8%) y cebolla (11,3%).

Además, restaurantes y hoteles tuvieron peso en el mes, rubro que se incrementó 5,7% mensual (frente a 5,9% diciembre) por aumentos en servicios de hotelería por las vacaciones de verano a medida que recreación y cultura continúa alto por cuestiones estacionales (4,2% frente a 4% diciembre).

Se destacó el aumento de salud (4,1% mensual vs. 0,5% diciembre) por subas autorizadas en prepagas.

El Gobierno subrayó que se redujo la inflación núcleo a 3,3% mensual en enero, después de haber registrado un aumento de 4,4% mensual en diciembre del año pasado. Esa categoría excluye regulados y estacionales y capta, se supone, una inflación más pura. Los estacionales escalaron 9% (por frutas, verduras y turismo) y los regulados, 2,8%.

Por regiones, Cuyo lideró las subas en el IPC general con un alza de 4,1% intermensual, seguido por el noroeste con 4%; GBA, 3,9%; la zona pampeana, 3,8%; Patagonia, 3,6% y el noreste, 3,4%.

En cotejo interanual, el mayor incremento se registró en la región GBA, con un alza de 52,4%; seguida por Patagonia, 50,9%; Cuyo, 50,1%; zona pampeana, 49,4%; noroeste, 48,7% y noreste, 48,4%.

“Se destaca la menor suba de prendas de vestir y calzado, que aumentó 2,4% mensual (vs. 4,8% diciembre) tras registrar aumentos superiores al 4% durante los últimos 4 meses. También redujeron su tasa de inflación respecto a diciembre los rubros de transporte (2,8% mensual vs. 4,9% diciembre) y bebidas alcohólicas y tabaco (1,8% mensual vs 5,4% diciembre). Por último, se destaca la estabilidad de Educación (0,8% vs. 1,0% diciembre)”, comunicaron desde el Ministerio de Economía.

¿Cómo sigue?

De acuerdo con LCG, el índice de precios de alimentos mostró una suba de 1,8% y de 0,5%, proporcionalmente, en las primeras dos semanas de febrero. Mensualizados, expresaron, eso equivale a una suba de 4,7%.

“A su vez correcciones en el programa Precios Cuidados y otros aumentos autorizados como en combustibles, prepagas y colegios privados hacen suponer que la inflación tendrá un piso alto aún antes de empezar a corregir tarifas, con los impactos de primer y segundo orden que estas generan”, afirmaron.

“Aun cuando estacionales tenga menor incidencia que en enero, no somos optimistas en esperar una desaceleración para el mes que corre”, explicaron.

Además, otro factor inflacionario es el dólar. “Con un ajuste más acelerado del tipo de cambio como el que está comenzando a convalidar el BCRA, esperamos que los valores en los que hoy navega la economía (inflación núcleo en torno al 3,5% mensual) funcionarán como cota inferior para 2022. Se sumará también la presión sobre insumos y productos importados por la inflación importada en un mundo con inflación más elevada (EE.UU. tuvo el registro más elevado en 30 años)”, detallaron.

¿Vaticinio 2022?  “Mantenemos nuestra proyección de 60% de inflación anual para diciembre”, apuntaron.

“Para los próximos meses esperamos una inflación que se ubique en niveles similares o levemente mayores a los observados el último año, sobre todo hasta la primera mitad de año donde deben definirse cuestiones claves como las tarifas y subsidios económicos”, declararón desde ACM.

Eso, junto al reacomodamiento del dólar, “no generan buenas expectativas en torno al fenómeno inflacionario de cara a 2022”.

“Esperamos una inflación de 4% en febrero”, dijeron desde Facimex Valores.

“El dato de enero estuvo en línea con nuestra proyección y por eso seguimos esperando una inflación de 57% para 2022. Asimismo, esperamos una inflación de 4% para febrero con una mayor tasa de devaluación y una incidencia directa de 0,3 punto del aumento de combustibles y 0,2 punto de la suba de prepagas (las tarifas recién impactarían en marzo). Los datos de alta frecuencia del IPC-OJF de Ferreres muestran que la inflación se mantuvo elevada en 3,9% (4 semanas/4 semanas) en la primera quincena de febrero y está acelerando en el margen”, indicaron desde el Area de Research de Facimex.

Ahora toca Pesce

en línea con lo acordado con el FMI, en el mercado descuentan que el BCRA, remontará la tasa de interés pronto.

El billete de $1.000 perdió 92% de su valor en dólares

Al salir en noviembre de 2017, el billete de $1.000, el de mayor denominación en Argentina, pasó de valer US$ 57 a tener un valor de apenas US$ 4,6 en febrero de 2022 tomando el dólar contado con liquidación (CCL).

Desde su impresión, el billete de $1.000 perdió 92% de su valor en dólares

“Esto significa que la moneda argentina perdió 92% de su valor en dólares deflactado por CCL”, dijeron desde la Fundación Libertad y Progreso.

“Si hoy quisiésemos tener un billete con un poder adquisitivo equivalente al de $1.000 cuando se emitió por primera vez, entonces la casa de la moneda debería imprimir un billete de $5.900”, agregaron. El poder de compra del billete de $1.000, deflactado por el IPC y considerando la suba de 3,9% de enero, cayó 83% desde su impresión en 2017.