Un puente aéreo que se completa en menos de 2 horas es capaz de conectar a Costa Rica con Quito, la capital de Ecuador.

Esa ciudad, con una riqueza histórica impactante, posee lo suficiente para ser el complemento turístico perfecto que enlace a ambos países.

Quito, a más de 2.800 metros de altura sobre el nivel del mar, en las laderas de Los Andes, es la capital más antigua de Sudamérica y fue una pieza clave del Imperio Inca. No en vano cuenta con uno de los centros históricos más conservados de la región, con edificaciones típicas de la época colonial y atractivos únicos que, difícilmente, se encuentren en otro lugar.

A lo largo del año el clima es fresco, con temperaturas que oscilan entre los 9 °C y 19 °C.

Basta con recorrer las calles de este punto de la ciudad para darse cuenta de que se está frente a verdadera historia viva que, en gran medida, se mantiene vigente desde la llegada de los españoles a partir del año 1534.

Asimismo, es posible mirar la majestuosidad de la ciudad y las montañas que la rodean a los pies de la Virgen del Panecillo. Un monumento religioso, conocido también como Virgen de Quito, con 41 metros de altura, siendo la estatua más alta del país y una de las más altas de Sudamérica. Sin duda, una vista privilegiada de todo el esplendor quiteño.

Quito Turismo, ente público adscrito a la alcaldía de la ciudad y enfocado en la promoción turística de la capital ecuatoriana, indicó que tienen la mira puesta en el turista costarricense luego de que la reciente apertura de un vuelo directo (con 3 frecuencias semanales), de menos de 2 horas de duración, desde y hacia San José operado por la aerolínea Avianca.

Por su parte, Óscar López, gerente técnico de esa institución, explicó al portal web CRHoy.com que la biodiversidad costarricense podría incentivar el turismo desde Quito, el resto de Ecuador y Sudamérica. Lo que significa, que sea una conexión que beneficie el turismo costarricense y el quiteño, complementando los atractivos de ambos sitios.

De esta manera la riqueza histórica y los atractivos invaluables de la capital ecuatoriana son el complemento perfecto para los turistas costarricenses que buscan experiencias diferentes.

La gastronomía es otro “plus” con letras mayúsculas. La comida en Quito, al igual que en el resto de Ecuador, es un verdadero placer plasmado en una combinación entre historia, costumbres y sabores.

Por ejemplos: el locro (sopa a base de papa, granos y acompañada de aguacate), el cuy (roedor, horneado o asado) y las fritadas (carne de cerdo frita, acompañada de vegetales, ensalada, plátanos o aguacate). Por ello, en Quito, es factible degustar diferentes especialidades de productos hechos a base del cacao cultivado en el país.

No solo la comida es un lujo. En las cercanías de la ciudad está el popular monumento de “la mitad del mundo”. Ahí se vive la experiencia de la latitud 0º 0′ 0″ en la Ciudad Mitad del Mundo, donde está la torre del monumento principal, o el Museo del Intiñan, en el cual es posible realizar experimentos para comprobar las repercusiones físicas de estar en ese sitio.

Ciudad Mitad del Mundo, en Quito. Cortesía Quito Turismo

Alrededor de hora y media en vehículo, un capítulo aparte merece la visita al Parque Nacional del Volcán Cotopaxi, compuesto por el popular coloso de cima nevada.

El macizo se localiza en la Sierra Central, cerca del flanco este de los Andes. Los límites pasan por el gran macizo que forman los volcanes: Cotopaxi y Rumiñahui. En este sitio, la temperatura varía entre 9 y 11 °C, los extremos absolutos son 0 y 22 °C. A su vez, muy cerca se sitúa la laguna de Limpiopungo, la cual brinda perspectivas únicas del volcán.

Por último, es la visita al Teleférico de Quito, situado en las estribaciones del volcán Rucu Pichincha, el cual en 18 minutos es capaz de recorrer 2.5 kilómetros hasta llegar a la estación de la Cruz Loma, a casi 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar.

Es una actividad clave para los amantes del senderismo y las caminatas de montaña. En un día con buen clima es posible divisar elevaciones montañosas, tales como: Cayambe, Antisana, Pasochoa, Sincholagua, el Cotopaxi o el Rumiñahui.

Quito puede ser la puerta a otros destinos en Ecuador, como la ciudad costera de Guayaquil (a 4 horas en vehículo) o las Islas Galápagos (a 4 horas en avión).

De hecho, más que eso, la capital ecuatoriana podría convertirse en una conexión turística única con Costa Rica, la cual potencia el movimiento de turistas nacionales y extranjeros en ambos sentidos.