La propulsión de esta modalidad de compra (en la que toda la experiencia, desde el descubrimiento del producto hasta el proceso de compra tiene lugar en una plataforma de redes sociales) aparecerá, señalando desde la consultora, por los medios sociales afines a la generación Z y millennial, con la finalidad que en 2025 sus usuarios concentrarán el 62% de gasto mundial en comercio social, apreciado en nada menos que 1,2 billones de dólares. En la actualidad mueve alrededor de 492.000 millones de dólares. Así, el informe de Accenture supone que el desarrollo del comercio social crecerá tres veces más rápido que el tradicional comercio electrónico y que para 2025 supondrá el 17% del total de este.

El (64%) de los usuarios de las redes sociales encuestados para el informe «Why Shopping’s Set for a Social Revolution donde la incógnita era: Por qué las compras están preparadas para una revolución social)», testificaron haber realizado una compra a través del comercio social en el último año, lo que, de acuerdo con las estimaciones de Accenture, presume casi 2.000 millones de compradores sociales en todo el mundo.

«La pandemia demostró lo mucho que la gente utiliza las redes sociales como punto de partida para todo lo que hace online: noticias, entretenimiento y comunicación», muestra Robin Murdoch, líder global de la industria de software y plataformas de Accenture. «El aumento constante del tiempo dedicado a las redes sociales refleja lo esenciales que son estas plataformas en nuestra vida diaria. Están remodelando la forma en que la gente compra y vende, lo que proporciona a las plataformas y a las marcas nuevas oportunidades de experiencias de usuario y fuentes de ingresos», añadió.

Además de este dato, otro relevante que refleja el estudio es que más de la mitad (59 %) de los compradores sociales encuestados aseveraron que es más factible que apoyen a las pymes a través del comercio social que cuando compran en las webs. Apunta Oliver Wright, responsable global de bienes y servicios de consumo en la consultora, “da poder a las marcas más pequeñas y a las personas, y hace que las grandes marcas reevalúen su relevancia para un mercado de millones de individuos”.

Por ende, muestra que “conseguir el comercio social adecuado significa trabajar juntos dentro de un ecosistema dinámico de plataformas, mercados, medios sociales e influencers para compartir datos, conocimientos y capacidades que termine en una mejor experiencia del consumidor”, añadió.

La seguridad, sin embargo, en este tipo de transacciones es una preocupación para la mitad de los encuestados. «Aquellos que aún no han utilizado el comercio social señalan que una de las razones que les frena es su falta de confianza en la autenticidad de los vendedores sociales, mientras que los usuarios activos del comercio social señalan las políticas de devoluciones, reembolsos y cambios como un área de mejora», subraya Wright. «La confianza es un problema que tardará en superarse, pero los vendedores que se centren en estas áreas estarán mejor posicionados para aumentar su cuota de mercado».

Los productos más demandados en el comercio social

La ropa (18% de todo el comercio social para 2025), la electrónica de consumo (13%) y la decoración del hogar (7%) serán los productos que principalmente se adquieran a través de esta vía a escala global. Igualmente, los alimentos frescos y los aperitivos (13%), aunque en estos casos casi exclusivamente en China.

El estudio se ha llevado a cabo a partir de una encuesta en línea a 10.053 usuarios de redes sociales en China, India, Brasil, Estados Unidos y Reino Unido entre el 12 de agosto y el 3 de septiembre de 2021. Además se realizaron entrevistas en profundidad con compradores y vendedores de esos mismos cinco mercados entre el 26 de mayo y el 2 de junio de 2021.